Esta belleza, el cabriolet más rápido del mundo, está basada en el CLK con el que Bernard Schneider ganó el DTM en el año 2003. Lleva un motor V8 de 5.5 litros y 582 CV, que le permite llegar hasta los a los 300 km/h (187 M/h). Y no corre más porque la velocidad está limitada electrónicamente.

Siempre que la Mercedes Benz lanza un carro nuevo, éste parece insuperable. Salvo que sean los mismos ingenieros de la marca de la estrella los encargados de las mejoras.






julio 21st, 2008 at 21:03
me re gustan los autos ke bendes
junio 23rd, 2009 at 9:51
Soy fanatico de esta linea, esta se paso,el unico que le supera es el modelo SLR cabrio, sigan asi saludos